MADRID — Después de dos meses eternos desayunando, merendando y cenando con la casi segura llegada de Cristiano Ronaldo al Real Madrid finalmente no ha sido así y el portugués permanecerá un año más, al menos, en el Manchester United.

La noticia ha pillado de sorpresa a mucha gente que veía cantado el fichaje de Cristiano al Madrid. Sin embargo, los hermanos Glazer han desechado los 80 millones de euros presentados por el Real Madrid. El dinero les sobra a estos multimillonarios americanos y lo que para cualquiera sería megafortuna (80 millones de euros traducidos a dólares son, según el cambio de divisa a día de hoy, 122.969.611) para ellos es una cosa irrelevante. Al contrario de lo que muchos puedan pensar, la afición merengue no está descontenta con la negativa del Manchester United a vender. Durante las numerosas encuestas realizadas durante estos días la conclusión era casi siempre la misma: por 80 millones de euros que no venga, es demasiado caro. Caro o no, según lo vea cada uno, lo cierto es que el golpe más duro se lo ha llevado Ramón Calderón. Nuevamente el presidente madridista ha salido trasquilado por abrir la boca más de la cuenta igual que le pasó con Kaka o Cesc. Pese a sus intentos de convertirse en un emblema para sus aficionados le está sucediendo lo contrario. Quiere parecerse a Florentino Pérez y no puede. Por más que lo ha intentado siempre se ha estrellado de bruces contra algo. Ahora saldrá diciendo que nunca dijo que tenía firmado al jugador. Seguro declara algo así, porque lo de mentir se le da muy bien, lo que no quita para destacar que en los dos años de gestión que lleva ha hecho dos veces campeón al equipo y ha formado un grupo unido. En eso tiene mérito, que no en prometer cosas. Pensando como equipo y aunque Schuster diga que es una pena que Cristiano no haya podido acabar con él, le beneficia que no haya llegado porque se ahorra un problema en el vestuario. Aunque sin reconocerlo ninguno, en el ambiente del plantel se vislumbraba que con la llegada del portugués el aire que se iba a respirar no era el mismo que ahora. Algún lío se hubiera montado casi seguro. Jugadores como Sergio Ramos, Sneijder o Guti, por poner un ejemplo, sabiendo que Ronaldo iba a ganar tres veces más que ellos, hubiera creado una tensión entre jugadores y directiva.

¿Y Cristiano? Ha sido sincero y ha dicho lo que sentía, pero lo normal hubiera sido que se callara y aguantase el tirón por si luego no se daba su pase al Madrid para tener que explicar a su club lo que ha hecho. En eso ha metido la pata, porque ahora en Manchester le van a mirar con lupa, y a la mínima que haga, los aficionados van a ir a por él.

Dicen que para dentro de un año se producirá la llegada de CR7. Al parecer existe el compromiso entre el Manchester United, Real Madrid y jugador. Pero hasta que no pase eso no se lo crean. En el fútbol no hay ninguna ciencia cierta, cualquier cosa puede pasar. Lo mismo dentro de 365 días estamos viendo a Cristiano en el Barcelona diciendo que su sueño siempre era jugar en el Barça. En cualquier caso estén pendientes a lo que pueda pasar. Yo esto de Cristiano aún no lo tengo tan claro. Si fuera Florentino Pérez el presidente, seguro que venía. De eso no me queda duda, pero quién dice que Robinho no se va al Chelsea por 50 ó 60 millones y el Madrid le presenta una oferta a los Glazer de 100 millones de euros, y dicen que sí. Colorín, colorado… ¿lo de Cristiano se ha acabado? El 31 de agosto a las 12 de la noche lo sabremos con total seguridad. Hasta ese momento hay tiempo de diseñar alguna nueva maniobra.

Iván Vázquez inició su carrera profesional en 2003 en Marca, el diario más leído de España. Además, ha trabajado para varios medios de México, entre ellos el periódico Récord y la emisora Radio 13. Actualmente es corresponsal de ESPNdeportes.com en España.